Paz/ 'Es urgente solucionar el actual 'impasse'': Martín Santiago Herrero

proceso de paz

 

El nuevo coordinador de la ONU en Colombia dijo que un pacto político por la paz es clave.

Por: El Tiempo

 

Desde septiembre pasado, el español Martín Santiago Herrero asumió como nuevo coordinador residente, en Colombia, de Naciones Unidas, el organismo multilateral que ha sido clave en el apoyo de la comunidad internacional al proceso de paz con las Farc.

 

En diálogo con El Tiempo, Santiago afirmó que Colombia tiene una “oportunidad única” para poner fin a más de medio siglo de violencia, y que esto “no cambió con los resultados del plebiscito” del pasado 2 de octubre.

 

¿Cómo encuentra al Equipo País de la ONU en Colombia y que usted encabezará en reemplazo de Fabrizio Hochschild?

 

La presencia de Naciones Unidas en Colombia en este momento tiene dos compontes. Por un lado, está la Misión Política que lidera el Representante Especial del Secretario General, Jean Arnault, a la que las partes han solicitado monitorear el cese al fuego bilateral y definitivo.

 

Y por otra parte está el Equipo País de la ONU que represento como Coordinador Residente y Humanitario. En particular, el Equipo País está actualmente conformado por 26 Agencias, Fondos y Programas de la ONU con cerca de 2300 funcionarios -la gran mayoría nacionales, trabajando en 24 de los 32 departamentos del país.

 

Encuentro un Equipo de País con total compromiso y muchísima experiencia, profesionalismo, integridad y capacidad para trabajar de la mano de las instituciones y de las comunidades para avanzar el desarrollo sostenible, el respeto de los derechos humanos, la asistencia humanitaria, y por supuesto, la construcción de la paz.

 

Debo decir que es realmente un privilegio ser beneficiario del trabajo realizado por Fabrizio Hochschild. Mi compromiso es construir sobre este legado para seguir apoyando a las y los colombianos en esta nueva fase histórica en la que está entrando el país.

 

¿Qué visión tiene del proceso de paz con las Farc, en el que la ONU ha jugado un papel crucial?

 

La paz está en nuestro ADN, es nuestra razón de ser como organización. Fuimos creados después de la Segunda Guerra Mundial para ayudar a los Estados a mantener la paz, promover la justicia y el progreso, y defender y garantizar los derechos humanos y las libertades fundamentales. Por ello, Naciones Unidas ha apoyado por más de una década las iniciativas de construcción de paz de las y los colombianos, al lado de las comunidades y territorios más afectados por la violencia.

 

Desde el inicio del proceso de paz en La Habana hemos apoyado este esfuerzo de poner fin al conflicto armado y a todo el sufrimiento que este conlleva. La paz es la ruta hacia adelante, el camino del futuro de la sociedad colombiana. Hoy Colombia tiene una oportunidad única para poner fin a más de medio siglo de violencia. Y esto no cambió con los resultados del plebiscito. Por el contrario, vemos un compromiso y acuerdo de todos los sectores y actores políticos con la paz.

 

Creemos que esta es una oportunidad para lograr un proceso de paz más fortalecido que cuente con el respaldo mayoritario de los colombianos. Como lo dijo el Secretario General, estamos “firmemente convencidos de que la paz aún puede lograrse”.

 

Quisiera resaltar que nosotros entendemos la construcción de paz como un proceso que va más allá del silencio de las armas o de la firma de un acuerdo. Entendemos la paz como un horizonte de transformación y cambio. Transformación para mejorar la vida de las personas y comunidades más afectadas por la violencia, y para que la guerra y la violencia nunca más sean opciones de vida.

 

Construir la paz, para nosotros, no es otra cosa que avanzar en la agenda de desarrollo y cerrar disparidades territoriales, brechas, deudas y déficits históricos de pobreza, inequidad y exclusión. Para un país de renta media como Colombia, esta apuesta por la paz y el desarrollo es una oportunidad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, no dejando a nadie atrás.

 

En esto continuaremos trabajando con las instituciones y las comunidades en los territorios.

 

Su llegada a Colombia se dio en un momento trascendental para el proceso de paz, ¿cómo analiza esto?

 

Efectivamente, llego al país en un momento trascendental. En un momento de grandes aspiraciones colectivas, donde los colombianos tienen la oportunidad de pasar la página de la violencia y el conflicto y empezar a construir juntos un nuevo capítulo, un capítulo bello de la historia del país.

 

Es un reto y un privilegio liderar al Equipo País de Naciones Unidas y al Equipo Humanitario en esta coyuntura.

 

Su perfil dentro de la ONU parece ser más para un país que está saliendo de un conflicto armado, ¿la ONU siente que Colombia está abandonando la guerra?

 

Reconocemos el compromiso de los colombianos para poner fin a un conflicto armado y lograr mayor desarrollo en todo el territorio. Estamos comprometidos para acompañarlos y apoyarlos en esta senda y empeño.

 

Mi experiencia durante casi tres décadas en la ONU, tanto en puestos en terreno como en la Sede en Nueva York, me ha permitido trabajar en los ideales que representamos y creemos como organización en diferentes contextos y complejas situaciones.

 

En mi modesta experiencia profesional he tratado que estos ideales de paz, dignidad progreso y libertad sean horizontes y prioridad de nuestra labor y acción. Por tanto, en este momento que vive Colombia a la Organización le pareció que mi perfil era el adecuado para Colombia. De modo que daré lo mejor de mí en apoyar los esfuerzos de esta sociedad para que Colombia sea un país mejor.

 

¿Qué tan importante es la consecución de un pacto político nacional para que un proceso de paz, en cualquier país del mundo, tenga sostenibilidad en el tiempo?

 

La paz es, y debe ser, un proyecto nacional, un propósito común de nación, que requiere la participación y el más amplio consenso posible entre todos los sectores. Los actores políticos y sociales tienen hoy una responsabilidad muy grande frente al país y su futuro. Esto es lograr un acuerdo que permita, como he señalado, trascender diferencias, que la paz salga fortalecida y que todos se comprometan no solo con su logro, sino también en su construcción y consolidación.

 

Una participación y un consenso amplio son fundamental también para promover una cultura de reconciliación, entendimiento, convivencia, justicia y tolerancia. La paz requiere que se reconozca el valor y la dignidad de quienes piensan distinto y reconocer que, más allá de las legítimas diferencias políticas y sociales, es posible construir una visión común de un país mejor.

 

¿Qué riesgos humanitarios puede tener que no se haya podido avanzar aún en el desarme de las Farc?

 

Aquí hay que resaltar ante todo el compromiso del Gobierno, de las Farc y de los sectores que respaldaron el ‘No’ para mantener el cese del fuego, que ya ha tenido un impacto muy importante sobre los niveles de violencia.

 

El cese del fuego ha salvado vidas y ha evitado mucho sufrimiento, por lo que celebramos el compromiso de todas las partes para mantenerlo. Para nosotros la prioridad en este momento es la protección, la respuesta a las necesidades humanitarias, la visibilización y atención a las víctimas, y la búsqueda de soluciones duraderas.

 

Ahora bien, somos conscientes de la fragilidad de la situación actual. Por eso es urgente solucionar el actual ‘impasse’ y avanzar con el proceso de paz. Es el momento de construir juntos como nación.

 

¿El cambio en el coordinador residente significa que también habrá cambios en las agencias que tiene la ONU en Colombia?

 

No. El cambio de Coordinador Residente es un proceso normal que no tiene ninguna relación con ajustes en la presencia o la representación de las Agencias en el país.

 

¿Las agencias de la ONU en Colombia se enfocarán más en apoyar el posconflicto?

 

La estrategia de cooperación de la ONU con Colombia, con la que buscamos apoyar las prioridades del país en materia de desarrollo, es el resultado de un acuerdo con las autoridades nacionales, que ha definido nuestro marco programático de actuación.

 

En virtud de esta estrategia estamos trabajando en dos áreas principales: la construcción de paz y el desarrollo sostenible, con un fuerte énfasis en la equidad de género. En los últimos dos años hemos apoyado los esfuerzos de preparación del gobierno para intervenir rápidamente en los territorios tras la firma de acuerdos de paz y creamos el Fondo multi-donante de Naciones Unidas para el Posconflicto. Estamos ya apoyando iniciativas de construcción de paz, de fortalecimiento, articulación y presencia institucional, de confianza y estabilización en algunas de las regiones más afectadas por el conflicto.

 

Nuestro trabajo en construcción de paz no es nuevo, así como tampoco lo es nuestra preparación para el posconflicto. Continuaremos con estos esfuerzos para estar listos para apoyar a las y los colombianos en su apuesta por no solo por la paz sino también por el crecimiento, la equidad y la sostenibilidad.

 

¿Cómo podrán aportar agencias como el PNUD o la Oficina del Alto Comisionado de Paz para los Derechos Humanos en un eventual periodo de posconflicto?

 

Las 26 agencias, fondos y programas de Naciones Unidas con presencia programática en el país tienen mucha experticia relevante para el posconflicto en múltiples áreas, como, por ejemplo, la reincorporación de excombatientes, el desminado humanitario, la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, la reparación a las víctimas, la protección de la población civil, la seguridad alimentaria, el acceso a bienes públicos (salud, educación, vivienda, etc.) y los derechos de las mujeres y la niñez, entre otras.

 

Estamos ya trabajando en varios de estos temas. Por ejemplo, Unicef y OIM apoyan el proceso de desvinculación de menores de las Farc, y Unodc, OIM y FAO la sustitución de cultivos ilícitos en el Municipio de Briceño y otras partes del país.

 

Pero lo importante acá es que el Sistema de Naciones Unidas en su conjunto está listo para poner todas sus capacidades al servicio de Colombia en la transición de la guerra a la paz.

 

¿Cómo analiza el naciente proceso de paz con el Ejército de Liberación Nacional (Eln)?

 

Celebramos que las partes hayan encontrado una solución para poder iniciar la fase formal de las negociaciones. Nos parece también muy importante que Gobierno y Eln hayan priorizado el punto de “acciones y dinámicas humanitarias” en las negociaciones. Y esperamos que se produzcan rápidamente medidas humanitarias que protejan a la población civil mientras se logran acuerdos definitivos. Esto es clave no solo para aliviar el sufrimiento causado por el conflicto, sino también para generar confianza entre las partes y mostrar a la sociedad su voluntad y compromiso de superar la guerra.

 

¿Qué opinión le merece la llegada de António Guterres a la Secretaría General de Naciones Unidas?

 

Somos realmente afortunados de tener a un Secretario General con el perfil, la visión y la impresionante trayectoria y experiencia de António Guterres. Como Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, a Guterres le tocó enfrentar situaciones muy complejas, particularmente, la mayor crisis de refugiados y humanitaria desde la Segunda Guerra mundial.

 

Ante una situación tan compleja y sensible políticamente mostró su liderazgo y su total compromiso con los derechos de las personas más vulnerables. Esto, sumado a su apuesta por una cultura de la prevención y su llamado a una mayor efectividad y coherencia de nuestro trabajo en terreno y a vincular mejor nuestra labor en derechos humanos, paz y desarrollo, creo van a hacer una gran diferencia en el mundo convulso de hoy.

 

¿Ve como a Guterres como un amigo de la paz de Colombia tan comprometido como Ban Ki-moon?

 

Por supuesto. Colombia seguirá contando con todo el apoyo del nuevo Secretario General. Colombia es una ventana de esperanza en un mundo donde las guerras, el extremismo y los abusos a los derechos humanos afectan a millones de personas.

 

En este contexto, espero que Colombia sea un referente, que se convierta en un laboratorio de paz, desarrollo y derechos humanos en el siglo XXI. Por eso estoy seguro de que para el nuevo Secretario General será una prioridad seguir acompañando a las y los colombianos en sus esfuerzos para construir un país mejor.

 

Foto: Martín Santiago Herrero y la canciller María Ángela Holguín en el momento en que el funcionario de la ONU se acreditaba ante el Ministerio de Relaciones Exteriores. Foto: MinRex.

 

Tomado de: http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/entrevista-a-martin-santiago-herrero-sobre-proceso-de-paz-con-las-farc/16738284