Por: Fabián Esquivel 

 

La Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Fensuagro, refrendó su papel de constructor de paz una vez más los pasados 12 y 13 de agosto en su centro de capacitación Raúl Valbuena ubicado en el municipio de Viotá, Cundinamarca.

 

Lucha que emprendió hace 40 años en medio de la guerra contra el pueblo colombiano y que espera ver su final muy pronto y ver las condiciones reales democráticas para canalizar las aspiraciones del campesinado colombiano en unidad con otras organizaciones y lograr el bienestar paulatino de las comunidades rurales. 

 

Por ello, en presencia de 58 delegados de 33 organizaciones llegados  del oriente, el sur, el suroccidente, el centro, el noroccidente, el caribe colombiano y organizaciones hermanas como Anzorc,  se desarrolló el Primer Activo Nacional Agrario por la Paz, en el cual se  profundizo  el estudio de los acuerdos de paz de la mesa de diálogos de La Habana y generar un plan de acción frente a la implementación  en la que es fundamental la participación ciudadana y social para que efectivamente lo firmado constituya el inicio de la construcción popular de la paz.

 

Durante la jornada de trabajo, los delegados abordaron el estudio del punto uno de los acuerdos, denominado “hacia un nuevo campo colombiano: reforma rural integral” en el que se profundizó en la tenencia de la tierra y en el que hacer de cada organización.

 Vista parcial del evento. Foto: Facebook Fensuagro.

 

Se resaltó la organización avanzada de algunas comunidades que han avanzado significativamente en la conformación de comités veredales para fortalecer el estudio de los acuerdos y resistir los embates del gobierno nacional, en especial a las comunidades cultivadoras de cultivos de uso ilícitos, con lo que el gobierno nacional se ha negado a concertar los programas de sustitución gradual de los cultivos y con garantías sociales y económicas.

 

De la misma manera, los delegados analizaron las condiciones actuales para fortalecer la presentación del histórico proyecto de ley agraria alternativa, formulado por un sin número de organizaciones agrarias y que condensan las aspiraciones campesinas, una propuesta importante para el futuro, cuando la apertura política se consolide con propuesta legislativas populares y campesinas como estas.

 

Finalmente, la jornada culminó realizando un plan de acción por regiones en las que se destacan la programación de activos agrarios regionales para aterrizar los otros puntos de la mesa de diálogos de paz, el fortalecimiento organizativo, la participación activa en los foros cocaleros municipales que las organizaciones se encuentran realizando,-

 

la proyección de nuevas zonas de reserva campesinas, la realización de un censo nacional de la tenencia de la tierra y un diagnostico productivo para nutrir las propuesta de implementación de los acuerdos y la concreción del plan nacional de Fensuagro, emanado del XI congreso denominado “Vamos por la paz, los derechos campesinos y la soberanía alimentaria”  en cada departamento de trabajo.

 

Nos iremos a cada punto de la geografía nacional acompañando a las organizaciones en las pedagogías de paz, de campesino a campesino y en la campaña por el sí,  al plebiscito por la paz, porque la paz es ahora y vamos por más.

 

Villanueva, Casanare

Sindicato acusa a varias empresas palmeras de violentar derechos laborales y sindicales

Por: Camilo Raigozo

 

El pasado 6 agosto, el Sindicato de Trabajadores de las Palmeras del Oriente Colombiano, Sintrapaloriente, hizo serias denuncias contra empresas palmicultoras del oriente colombiano, entre las que figuran: Palmas Casanare, perteneciente sucesores de Jesús Restrepo; Palmas del Oriente; Palmas Santana; Palmas Bella Cruz del Llano y Palmas Guaicaramo.

 

Rodolfo Mora, presidente de Sintrapaloriente a la derecha, seguido de Germán B. Aucú, de Onof, Eberto Díaz, Pablo Vargas y Cristobal Mora. Foto Camilo Raigozo.

 

Estas empresas son señaladas de persecución sindical, acoso laboral, acoso sexual, aislamientos, desmejoramientos de salarios, cambios de labores, despidos sin justa causa, amenazas, rotación de listas negras, algunas no pagan festivos ni vacaciones, no dan transporte a los trabajadores por lo que los expone diariamente a accidentes de tránsito en las carreteras y tampoco pagan rodamiento, ni seguros.

 

Por su parte las cooperativas o empresas tercerizadoras son acusadas de jugar con el bienestar de los trabajadores. Entre otros abusos son señaladas de afiliar y desafiliar constantemente a los asalariados a las EPS dejándolos expuestos a no tener servició médico en determinado momento; así mismo las señalan de despedir a los trabajadores enfermos o accidentados sin velar por su integridad y hay casos en los que algunas empresas retienen ilegalmente los salarios.

 

En el municipio de Maní, Casanare,  algunas empresas instalan los dormitorios de los trabajadores en las mismas bodegas donde almacenan químicos y abonos poniendo en alto riesgo la salud de los mismos.

 

Empresas y Ministerio del Trabajo dilatan procesos

 

Un proceso sobre conflicto laboral contra las empresas mencionadas de Casanare y Meta, ya lleva más de tres años sin que los empresarios se sienten a negociar, ni que el Ministerio del Trabajo tome cartas en el asunto a pesar de que con insistencia le han pedido su intervención como es su obligación constitucional y legal.

 

Logo del Sindicato de Trabajadores de las Palmeras del Oriente Colombiano, Sintrapaloriente. 

 

“Desde septiembre de 2013 no se ha podido resolver este conflicto laboral por que las empresas y el Ministerio de Trabajo han venido dilatando el  proceso. Para ello el proceso ha sido trasladado desde el Ministerio de Trabajo de Villavicencio, Meta, al Ministerio de Trabajo de Yopal, Casanare y de allí a Bogotá y Manizales, con la excusa de que es por  competencia”, expresa Sintrapaloriente. Más de 3.500 trabajadores y sus familias esperan que se haga justicia.

 

Varios han trabajado en la empresa Palmas Casanare por más de 20 años. De estos, 15 años han sido por medio de cooperativas de trabajo asociado, 6 por medio de contratistas y un año por medio de la empresa Agroindustria Feleda, la cual despidió recientemente a un gran número de trabajadores por reclamar sus derechos y por la creación de un sindicato. 

 

También fue denunciada la empresa Palmeras Agrícolas el Encanto, en Vichada, de propiedad de Alfonso Matus y administrada por Miguel Guzmán Fajardo, quienes contratan trabajadores en Villanueva, Casanare y luego los despiden sin pagarles los respectivos salarios.  Recientemente les ocurrió a ocho trabajadores que laboraron durante cuatro meses y finalmente fueron despedidos sin pagarles un peso.

 

Foto portada: Universidad de los Andes.

 

Terror paramilitar en el suroccidente colombiano

Por: Camilo Raigozo

 

La Red de Derechos Humanos Francisco Isaías Cifuentes denunció el pasado 29 de julio una serie de asesinatos, secuestros, amenazas y otras acciones de terror en los departamentos de Cauca y Nariño.

 

En la vereda Los Andes en el corregimiento del mismo nombre, municipio de Corinto, Cauca, aproximadamente a las seis y media de la mañana, cuando el campesino Evaristo  Dagua Troches, de 64 años de edad, fundador de la Asociación de Trabajadores Campesinos de la Zona de Reservas Campesinas del municipio de Corinto, fue asesinado de varios impactos de bala.

 

El crimen fue perpetrado por sujetos encapuchados que al parecer lo estaban esperando a unos 400 metros de la vivienda, cuando la víctima se dirigía al sitio donde trabajaba a las seis y media de la mañana. Los criminales le propinaron seis tiros de fusil que le cegaron la vida instantáneamente. 

 

Santander de Quilichao, Cauca

 

El pasado 26 de julio en la vereda Vilachi, municipio de Santander de Quilichao, Cauca, a las nueve de la noche, cinco sujetos vestidos con prendas militares y armas de largo alcance ingresaron violentamente a la finca Villa Claudia. Algunos ocultaban el rostro con pasamontañas.

 

Los desconocidos abordaron a Milton Sánchez, quien es el tesorero de la finca e integrante de la Asociación Indígena Avelino Ull y le ordenaron apagar todas las luces. Acto seguido indagaron por el dueño de la finca y el nombre del sector.

 

Los sujetos indicaron que procederían a ocupar la finca por lo que el tesorero les inquirió que debían identificarse pero los atacantes sin mediar más palabras recorrieron la finca en medio de la oscuridad y luego desaparecieron.

 

Tumaco, Nariño

 

 A las 11 de la noche de la misma fecha, en el barrio Unión Victoria, municipio de Tumaco, Nariño, cuatro hombres de civil, armados con pistolas y en dos motocicletas, llegaron a la vivienda de Anuncia Mesa y preguntaron donde se encontraba “Maturana”. Así llaman cariñosamente los vecinos a Jhon Boya.

 

Quien los atendió fue Everney Boya, hermano de este, pero al darse cuenta de que los individuos estaban armados y agresivos se resguardó en el interior de la casa y se comunicó con la Policía quien llegó al sitio oportunamente. Sin embargo cuando arribó la patrulla policial los sujetos abandonaron el lugar tranquilamente, según la denuncia.

 

Mientras tanto otros  cuatro hombres de civil que se movilizaban en dos motocicletas y armados con pistolas, llegaron a la vivienda de Jhon Boya, ubicada en el Barrio Obrero, empujaron violentamente la puerta sin lograr su cometido. Los sujetos permanecieron por más de una hora al frente de la residencia hasta que llegó la Policía quien fue alertada por los vecinos. 

 

Esa misma fecha como a las siete de la noche varios sujetos vestidos de negro y armados con fusiles, quienes se movilizaban en una camioneta y dos motos, entraron al barrio Union Victoria  y se llevaron amarrado un muchacho sin identificar de aproximadamente 17 años de edad. Se desconoce la suerte del joven.

 

En Colombia las vacas tienen más tierra que los campesinos

Por: Agencia de Noticias UN

 

De acuerdo con el Censo Nacional Agropecuario 2015 (CNA-2015), en Colombia se destinan 42,3 millones de hectáreas para uso agropecuario, de las cuales el 80 % corresponden a pastos, y el 20 % restante (8,4 millones de hectáreas) pertenece a cultivos agrícolas. 

 

El CNA-2015 muestra una extensión mínima de tierra dedicada a cultivos transitorios como hortalizas, tubérculos y algunas frutas. Foto: Agencia de Prensa UN.

 

A la luz de estos datos, el profesor de la Facultad de Ciencias Económicas, Carlos Suescún, advierte que el 80 % dedicado a pastos sirve para mantener ganado en forma extensiva, por ello en el país las vacas tienen más hectáreas para pastar que un campesino para cultivar.

 

De hecho, el CNA-2015 también revela que el inventario bovino es de 21,4 millones de cabezas, mientras que el equino es de 1,2 millones y el porcino de un millón. De esta clasificación pecuaria es bien sabido que el ganado bovino es el que requiere de un área considerable en pastos.

 

Cultivos agroindustriales de palma, caña y caucho, también ocupan grandes extensiones de tierra en el país. Foto: Agencia de Prensa UN.

 

Al hacer cálculos con estos datos, el profesor Suescún encuentra que en Colombia cada vaca tendría 1,57 hectáreas para pastar. Muy poco al contrastar con las extensas fincas que disponen para 50 o 100 vacas en los alrededores de Montería (Córdoba).

 

La razón es que el 53,8 % del inventario bovino en Colombia está en fincas de menos de 50 hectáreas, es decir, son vacas de medianos y pequeños propietarios. Ello muestra que más de la mitad de las vacas del país están pastando en minifundios y microfundios, agrega el experto.

 

Las mujeres, niños y jóvenes de áreas rurales son los que más migran a las zonas urbanas. Foto: Agencia de Prensa UN.

 

No obstante, advierte, mientras el grueso de los habitantes del sector rural que tienen una Unidad de Producción Agropecuaria (UPA) menor a 5 hectáreas, representan el 70,9 % del total y apenas ocupan el 2,4 % del área productiva (un millón de hectáreas), es decir un promedio de 1,4 hectáreas por residente.

 

En contraste, hay vacas que pueden pastar en áreas superiores a las 3,5 hectáreas cada una, y se ubican en fincas de más de 500 hectáreas, las cuales representan el 0,4 % de las UPA y que abarcan el 65,1 % del área productiva.

 

Profesor Carlos Suescún, de la Facultad de Ciencias Económicas de la U.N. Foto: Agencia de Prensa UN.

 

El panorama del CNA-2015, comenta el experto economista, evidencia una realidad ya conocida y denunciada: alta concentración de la tierra, conflicto entre uso y vocación, pobreza, escasa organización social de las comunidades rurales y brechas sociales persistentes.

 

“Hasta en las estadísticas habían olvidado al sector rural”, señala el docente, al recordar que hacía más de 40 años el Gobierno no adelantaba un censo rural.

 

La información recopilada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) es la radiografía de una población sin acceso a garantías mínimas de derechos, que combinado con una tendencia exponencial al envejecimiento, acarreará con el paso del tiempo mayores problemas para la población, a menos que se hagan esfuerzos significativos por transformar tal situación, sostiene el experto.

 

Según el censo, la superficie agrícola corresponde principalmente a cultivos permanentes (5,3 millones de hectáreas), o sea el 74,8 % del total de área con uso agrícola. Estos en gran cantidad son cultivos como caña de azúcar, palma aceitera y caucho, entre otros agroindustriales, los cuales totalizan 3,4 millones de hectáreas.

 

 La pobreza sigue siendo el común denominador en las áreas rurales. Foto: Agencia de Prensa UN.

 

En cultivos transitorios y asociados, donde se clasifican productos como hortalizas, tubérculos, algunas frutas y, en sí, una importante proporción de alimentos, se utilizan 1,8 millones de hectáreas. Esta producción es realizada sobre todo por economías campesinas. Así mismo, en el campo colombiano se tiene un total de 2,7 millones de productores, de los cuales apenas el 26,8 % (724 mil personas) son residentes.

 

Para el profesor Carlos Suéscun son sorprendentes y preocupantes las cifras en materia poblacional del sector rural. El CNA-2015 establece que aproximadamente 2 de cada 3 personas son hombres, y en la mayor proporción se encuentran en edades de 40 a 54 años. Esto significa que se está achatando cada vez más la pirámide poblacional en niños y jóvenes, y es un punto de inflexión histórico del sector rural, para transformarse en una pirámide invertida.

 

En Colombia la ganadería extensiva le quita terreno a los campesinos, según el último Censo Nacional Agropecuario. Foto: Agencia de Prensa UN. Foto: Agencia de Prensa UN.

 

La afectación es notable en apenas 10 años (comparando con el Censo Poblacional de 2005), lapso en el cual se da una migración mayor de las mujeres, niños y jóvenes de áreas rurales a urbanas. Esto se explica en gran medida por la falta de oportunidades para la población y escasos niveles de bienestar.

 

Igualmente, se puede especular este fenómeno demográfico en factores como los mejores indicadores de educación en las mujeres (la deserción es menor en mujeres que en hombres), las limitaciones de medidas para garantizar un retorno efectivo de población desplazada (Ley 1448 de 2011), y por supuesto el rigor del conflicto armado que sigue ocasionando desplazamientos de la población. Indagar de manera profunda en estos y otros factores explicativos es una labor de investigación pendiente, recomienda el académico.

 

Los problemas o conflictos de estas tendencias demográficas radican en la necesidad de mayores medidas de atención a la población mayor, las restricciones al crecimiento económico, entre otros aspectos pertinentes a la política pública, puntualiza el investigador. 

 

Tomado de: http://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/article/en-colombia-las-vacas-tienen-mas-tierra-que-los-campesinos.html#.V6MyXwQRHwk.gmail

 

‘Hay diputados suecos muy interesados en fortalecer el proceso de paz en Colombia’: Nury Martínez

Por:

 

La dirigenta de Fensuagro, Nury Martínez, visitó Suecia durante una semana en el mes de junio, invitada por Solidaridad Suecia – América Latina (SAL). SAL es una organización social sueca que trabaja para fortalecer a Fesuagro y a todas las organizaciones que hacen parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo/Vía Campesina (CLOC/Vía Campesina).

 

 En el centro la dirigente de Fensuagro Nury Martínez interviene en un seminario con dirigentes sociales y diputados suecos. Foto: Fotos: Leo Stolpe.

 

El objetivo de la visita era intercambiar información entre SAL y Fensuagro e informar al público sueco sobre los procesos de paz en Colombia desde una perspectiva campesina.

 

Para nosotros es importante recibir visitas de nuestras organizaciones copartes, para que ellas mismas puedan expresar sus necesidades hacía los políticos suecos. También estas visitas son importantes para crear mayor conciencia entre los políticos sobre las consecuencias de sus decisiones en países como Colombia, y su responsabilidad internacional.

 

Vemos de forma muy positiva que esta información sea comunicada por el movimiento campesino. Al observar y seguir como los políticos suecos razonan, esperamos que nuestras copartes - en este caso Fensuagro - puedan ayudarnos a definir estrategias de trabajo en Suecia, dice Markus Malm, director de SAL.

 

La cooperación bilateral para el desarrollo de Suecia con Colombia se inició en la década de 2000, y en los últimos años la cooperación sueca ha ascendido a alrededor de 29 millones de dólares por año. Actualmente el principal objetivo de la cooperación es apoyar los procesos de paz.

 

Por lo tanto, la agenda de actividades para la visita en Suecia incluyó un seminario en el parlamento sobre los procesos de paz, así como varias conferencias abiertas al público sobre la coyuntura política de Colombia.

 

“Hay diputados muy interesados en lo que está pasando en Colombia y en fortalecer el proceso de paz”, expresó Nury Martínez, quien agregó seguidamente qué:

 

“Es importante el apoyo bilateral, pero el gobierno sueco también tiene que tener en cuenta a los movimientos sociales y tener una relación más directa con ellos. Si no hay un acompañamiento a organizaciones internacionales como la Vía Campesina, difícilmente se puede garantizar que realmente vaya a haber presión para las necesidades del movimiento campesino en Colombia”.

 

Nury Martínez en un seminario en Estocolmo, Suecia. Foto: Leo Stolpe.

 

Linnea Fehrm: ¿Qué nivel de  conocimiento tiene la población sueca en general sobre el contexto político en Colombia?

 

Nury Martínez: Hay muchos colombianos en Suecia, unos que son bastante activistas y otros que no lo son. Por lo que he escuchado, hay bastante desinformación concreta de las cosas que pasan en países como Venezuela y Ecuador, donde los medios de información muestran más lo que plantea la oposición. Pero la gente sabe bastante lo que está pasando en Colombia. Me voy fortalecida por ver el interés y apoyo a lo que está pasando en mi país y en América Latina, dijo Nury Martínez.

 

Solidaridad Suecia – América Latina (SAL) es una organización social de solidaridad y crítica a las normas, que ha trabajado en conjunto con movimientos sociales latinoamericanos desde 1968.

 

SAL aboga por una redistribución equitativa de los recursos del mundo, la soberanía alimentaria y una mayor incidencia popular. Las prioridades se enfocan en los derechos del campesinado y de los pueblos indígenas. El apoyo se expresa en ayuda económica, difusión mediática, pasantías e intercambios, y campañas de información e incidencia en Suecia.

Más artículos...