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Las ZIDRES y el fenómeno internacional de acaparamiento de tierras

Por: biodiversidadla.org/ 

 

Las ZIDRES son el reencauche de una modalidad fundamentada en los beneficios para las transnacionales del agro, que en múltiples países con problemas de desnutrición, como Colombia, ha demostrado ser insuficiente y contraria a la necesidad de superar el hambre y la desnutrición de sus ciudadanos.

 

Con las ZIDRES los pequeños y medianos campesinos tienden a desaparecer. Foto: Notimundo

 

Las principales voces en contra de las Zidres

 

Aida Pesquera, directora de OXFAM en Colombia, ha afirmado en nombre de su organización que las ZIDRES son inconstitucionales: “(…) el contenido de fondo es el mismo. Cosmé- ticamente se modifica, pero la esencia es que se declaran zonas donde la agroindustria puede acumular baldíos y se legalizan acumulaciones anteriores” y agrega, “Legalizan concentración ilegal de tierras: (…) se procederá a sanear las situaciones imperfectas garantizando la seguridad jurídica, previa a la aprobación del área (El Espectador, 18 de diciembre de 2015)”.

 

Según lo denunció el senador Jorge Robledo, durante la exposición de la ponencia negativa en la plenaria del Senado que terminó con la aprobación de la ley 1776: “Carguill podría legalizar 55.863 hectáreas de las 61.862 que posee ilegalmente”, lo mismo podría pasar, según anunció en ese mismo escenario, con otras 48.000 hectáreas que posee la transnacional Pacific Energy en el Departamento del Meta (Robledo, 2015). Acá se puede dilucidar el primer vínculo claro de la ZIDRES con el acaparamiento de tierras que se presenta en varias partes del mundo y que será descrito más adelante.

 

Millones de hectáreas de tierras serán acaparadas en pocas manos con la ley ZIDRES. Foto: Notimundo.

 

El citado congresista de oposición, también expresó en este sentido lo siguiente: “Los Baldíos, que deberían adjudicarse a campesinos pobres sin tierra, se irán en arrendamiento por largos períodos e incluso a grandes empresas agroindustriales, nacionales o extranjeras”.

 

Este argumento podría equipararse a la herramienta contractual conocida como Leasing, que no es otra cosa que un arrendamiento con posibilidad de venta, y que es empleada en otras latitudes como forma para materializar las concesiones de tierras por periodos de tiempo muy extensos, de alrededor de 100 años. Como se verá en el caso de Camboya, en la práctica dicha modalidad excluye a generaciones enteras de campesinos de sus derechos constitucionales a acceder a la tierra, para explotarla económicamente y devengar de allí su sustento, como lo establece en el caso colombiano la ley 160 de 1994.

 

Otro argumento en contra, muy vinculado a los anteriores, y que ha sido expuesto por Dignidad Agropecuaria, es que las ZIDRES concentrarán aún más la propiedad de la tierra en Colombia, país donde el índice Gini, que es la herramienta más conocida para medir la concentración de la propiedad de la tierra, y que entre más se acerque al número 1, más concentración refleja, es en la actualidad 0,82.

 

En 1960 dicho coeficiente era de 0,86 (IGAC, 2012) y hace doce años, en el 2004, era 0,92. Pero, según la Unidad de Planificación Rural y Agropecuaria (UPRA, 2014), en la actualidad la misma medición se ubica en 0,77, en los mismos niveles que tuvo por allá entre los años 1905 y 1917 (Arango, 2014). En Colombia no habrá desarrollo rural equitativo mientras la posesión y el uso de la tierra no cambien. Las ZIDRES perpetuarán la concentración de la tierra que hoy en día ¡se mantiene en los niveles de hace 100 años!

 

Tal y como se expuso en el aparte anterior, las ZIDRES tienen varios elementos en común con las distintas modalidades de concesión que existen en el mundo para acumular tierras. Estas Zonas no son una invención criolla, son un eslabón más de la cadena que comprende el modelo internacional de concesión y acaparamiento conocido como Land Grabbing.

 

 

 Grafico 1: El fenómeno de acaparamiento de tierras en el mundo. Fuente: (Spiegel.de, Febrero 19 de 2013).

 

 

Como lo ilustra la gráfica siguiente, existen al menos una decena de naciones seriamente afectadas por este fenómeno. El caso más dramático se presenta en Liberia, en el África, dónde el 100 por ciento de la tierra disponible para la explotación agropecuaria está en manos de extranjeros. En ese país los principales propietarios provienen de Malasia en un 34 por ciento y Singapur en igual porcentaje.

 

Lo mismo sucede en Gabón dónde el 74 por ciento de la tierra cultivable pertenece a nacionales de Singapur. Estos son ejemplos de la magnitud de este fenómeno que preocupa a los activistas y organizaciones internacionales que trabajan los temas de soberanía y seguridad alimentaria de los países del mundo en desarrollo que están siendo afectados por esta problemática, cuya punta de lanza es la política de concesión de tierras a inversores extranjeros.

 

Antes de entrar en los casos específicos es pertinente dar algunas cifras que pueden ilustrar aún más la gravedad e implicaciones del objeto de análisis: en los últimos 10 años más de 50 millones de hectáreas han sido vendidas y hacen parte del fenómeno global de acaparamiento de tierras. El principal país comprador ha sido Estados Unidos, cuyas empresas y particulares han adquirido cerca de 22 millones de hectáreas a lo largo y ancho del orbe.

 

A contramano está el caso de Argentina donde la extranjerización de la tierra alcanza las 20 millones de hectáreas (Mwesigire, 2014), lo cual llevó a la expedición en el año 2011 de una ley que “establece que el porcentaje de tierras en poder foráneo no deberá superar el 15 por ciento del territorio nacional y que los extranjeros no puedan comprar más de mil hectá- reas por región (El Mundo, 22 de diciembre de 2011)”.

 

Un aspecto que no se mencionó en el debate nacional de las ZIDRES, pero que es claro para quienes han estudiado la concesión de tierras en el orden internacional, es que estas constituyen un negocio que representa un alto riesgo, pues solo el 25 por ciento de los proyectos se materializan (B Mwesigire, 2014). En este sentido no es gratuito que la versión criolla del Land Grabbing de un plazo de hasta 3 años para concretar dichos proyectos (Art. 23 y 26, Ley 1776 de 2016).

 

Valga mencionar, para cerrar este aparte, que los principales usos de las tierras acaparadas en el mundo en el 2013 eran los siguientes: Cultivo de comida: 28 %, biocombustible: 19 %, cultivo y tala de madera: 11 %; turismo: 10 % y especulación: 10 %, (Mwesigire, 2014). Al ver estos porcentajes, puede dilucidarse por qué, un país que valore su soberanía alimentaria debería combatir la extranjerización de su tierra cultivable, pero eso no sucede en Colombia y las ZIDRES van en contravía de este propósito.

 

El caso de Camboya

 

Las Concesiones Económicas de Tierra o ELC (Economic Land Concession) son la versión camboyana de las ZIDRES. Para entender el caso es necesario mencionar Camboya es una país de apenas 181 mil kilómetros cuadrados, con poco más de 15 millones de personas, en el cual el 80% de la población vive en zonas rurales y el 70 % depende de actividades en el sector agropecuario para sus subsistencia (Open Development, 2015).

 

 La cuestionada modalidad que la ley ZIDRES colombiana estipula como “concesión, arrendamiento o cualquier otra modalidad contractual no traslaticia de dominio (Art. 13 y 14, Ley 1776 de 2016)”, en Camboya adoptó la modalidad contractual conocida como Leasing, dicha modalidad de concesión no contempla un mínimo de tiempo para desarrollarse, pero la ley que creo las ELC establece que estos contratos, como se mencionó previamente, no pueden exceder los 99 años. En la práctica, este límite máximo implica una privatización y una exclusión de los derechos de los habitantes del campo al acceso a la tierra en favor de los inversionistas extranjeros que constituyeron estas figuras de ordenamiento territorial.

 

Las ELC han sido una política consistente durante los últimos gobiernos en Camboya a tal punto que, aun cuando su auge se ubica en un periodo que comprende los años 2009 a 2013, según cifras oficiales, entre 1996 y hasta 2015 se aprobaron concesiones con 230 empresas extrajeras, abarcando 1,934,896 hectáreas (Open Development, 2015).

 

Debido a que a finales de la pasada década surgieron denuncias sobre la forma en la que las comunidades estaban perdiendo sus tierras en manos de dueños de las concesiones, y las subsecuentes expulsiones, reasentamientos involuntarios en pésimas condiciones, entre otras irregularidades de suma gravedad, como el desarrollo de actividades agrícolas en zonas de bosque protegidas, como puede verse en el siguiente gráfico. En el 2012 se suspendió la concesión de nuevas ELC, y se ordenó la revisión de las existentes. El Gobierno finalmente comenzó una compaña contra “el abuso corporativo de las ELC” y revocó muchas de las licencias concedidas (Donovan, 2012).

 

Las ZIDRES son contrarias al interés nacional

 

Pese a que el gobierno del Presidente Santos, conoció durante el debate todos estos argumentos, se empecinó en aprobar la ley 1776, pues sus intereses coinciden plenamente con los del capital transnacional cuando de invertir en el olvidado sector agropecuario se trata. Veamos:

 

Durante una visita oficial a España en el 2014 el primer mandatario de los Colombianos hizo la siguiente afirmación: “(…) de acuerdo a la FAO hay siete países con un gran potencial para aumentar la producción de alimentos, uno de ellos es Colombia.

 

Muy pronto las imágenes de pequeños labriegos serán un recuerdo vago y lejano. Foto: Internet.

 

Pero paradójicamente Colombia tiene su campo muy atrasado, la productividad del campo colombiano es de las peores del mundo. Y ahí hay una oportunidad enorme (El País, 22 de enero de 2014)”.

 

Por su parte David MacLennan, Gerente de la poderosa transnacional de alimentos Cargill, dio una declaración muy similar en una entrevista a El Espectador (22 de septiembre de 2013), solo cuatro meses antes de la afirmación de Santos: “Colombia tiene unos 22 millones de hectáreas de tierra cultivable pero sólo se han desarrollado cinco millones. O sea que ahí hay una oportunidad”.

 

Y agregó de forma lapidaria: “Lo importante no es el asunto de las tierras sino ayudar a Colombia a mejorar su infraestructura agroindustrial”. Si lo importante no fueran las tierras, ¿tendrían más de 60 mil hectáreas en la altillanura sin otro propósito distinto al de especular con su valor?

 

Para concluir, y mostrar la relación directa del fenómeno internacional del Land Grabbing con la creciente deficiencia de seguridad alimentaria en países en vías de desarrollo, como Colombia, cabe hacer énfasis en que, dos tercios del total de tierra agrícola comprada o arrendada a inversionistas extranjeros se encuentran en países con serios problemas de insuficiencia alimentarias y desnutrición. Este dato contrasta con el hecho de que, dos tercios del total de alimentos que se producen en esas tierras compradas por inversionistas extranjeros están destinados a las exportaciones (Mwesigire, 2014).

 

Las ZIDRES son el reencauche de una modalidad fundamentada en los beneficios para las transnacionales del agro, que en múltiples países con problemas de desnutrición, como Colombia, ha demostrado ser insuficiente y contraria a la necesidad de superar el hambre y la desnutrición de sus ciudadanos.

 

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Referencias

 

ABC (25 de septiembre de 2015). China compra el 5% del territorio de Ucrania para cultivar, aquí

Arango Restrepo, Mariano. (2014), “La tierra en la historia de Colombia”. ISBN 978-958-99474-8-7. Academia Colombiana de Ciencias Económicas, 192 p.

 

Bwesigye bwa Mwesigire. (May 28, 2014). “Land Grabbing in Africa, the new colonialism”, aquí 

Bornstein Daniel. (26 de octubre de 2012). “World Bank Should Be Blamed for Land Grabs in Africa”, aquí

 

Dignidad Agropecuaria. (8 de Septiembre de 2015), “El Agro colombiano en cifras. Sobre el Tercer Censo Agrario”, aqui 

Donovan, Dolores (2012). “Cambodia’s overdue land reforms”, aquí

 

El Espectador. (22 de septiembre de 2013). “Las tierras eran sólo una parte de la inversión”, aquí 

El Mundo. (22 de diciembre de 2011). “Aprueban en Argentina una ley que limita las compras de tierras a los extranjeros”, aquí

 

El País, (22 de enero de 2014). “El día que ‘El País’ no quiso entrevistar a Santos”, aquí 

Instituto Geográfico Agustín Codazzi, (2012).“Atlas de la Distribución de la Propiedad Rural en Colombia”, aquí

 

Spiegel.de. (Febrero 19 de 2013). “‘Land Grabbing’: Foreign Investors Buy Up Third World Farmland”, aquí 

Open Development. (1 de octubre de 2015). “Economic Land Concessions (ELCs)”, aquí

 

Otras fuentes: 

Videos:

 

Robledo Jorge Enrique. (15 de diciembre de 2015). “Más de 15 razones contra la ley Urrutia- Zidres: Robledo”, aquí 

Fuente: Deslinde 

 

Tomado de: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Las_ZIDRES_y_el_fenomeno_internacional_de_acaparamiento_de_tierras

 

Gobierno colombiano alcanza acuerdo definitivo con Cumbre Agraria

Por: Telesur

 

Reunión entre voceros de la Cumbre Agraria y representantes del Gobierno. Foto. Internet.

 

El acuerdo está relacionado con garantías y defensa de los DDHH. El próximo 17 de junio hay otra reunión entre las partes. El paro agrario fue suspendido.

 

El paro agrario que desde hace dos semanas realiza la Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular fue suspendido luego de alcanzar un acuerdo definitivo con los ministerios del interior y de agricultura de Colombia.

 

El acuerdo prevé la instalación de una mesa temática de negociación el próximo 17 de junio en las instalaciones del ministerio del Interior en Bogotá (capital) con los ministros o viceministros de Agricultura, Interior, Ambiente y Vivienda, así como el Departamento Nacional de Planeación.

 

Según informó el Gobierno colombiano, los temas dialogados y acordados están relacionados con garantías, justicia, protección individual, paz, participación, derechos humanos, víctimas, pueblos indígenas, campesinos, comunidades afrodescendientes, medio ambiente, relación campo ciudad, entre otros.

 

El trabajo que se pueda hacer con las comunidades indígenas y campesinas nos permitirán garantizar una paz estable y duradera acabando con la desigualdad. Falta aún mucho por hacer. Queremos avanzar de manera decidida pero a la vez seria y responsable con acuerdos que se puedan cumplir", sostuvo el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo.

 

En contexto

 

Desde el pasado 30 de mayo comenzó la Minga Agraria, Étnica y Popular, nombre con el que identificaron la protesta, en rechazo al incumplimiento del Ejecutivo de convenios suscritos luego de anteriores manifestaciones, como la huelga del sector rural en 2013.

 

Los campesinos exigen el desarrollo de proyectos productivos mediante un fondo de financiamiento pactado con la actual administración, así como la revisión de los Tratados de Libre Comercio, a los que responsabilizan con la quiebra de pequeños productores.

 

Con marchas también demandaron suspender programas mineros en sitios donde implica el desplazamiento de millares de familias.

 

Derogar la ley Zidres, por considerar que despojará de sus terrenos a cultivadores de escasos recursos, fue otra de las solicitudes de los protagonistas del paro, quienes abogaron por una distribución equitativa de la tierra, además pidieron respeto por la identidad y los criterios de los residentes en el campo colombiano. 

 

Producto de la represión de la fuerza pública durante el paro, tres indígenas murieron y más de 100 fueron heridos de gravedad en 16 municipios del país.

 

Tomado de: http://www.telesurtv.net/shows/Cumbre-Agraria-alcanza-acuerdo-definitivo-con-el-Gobierno-colombiano-20160612-0025.html.

 

El campesinado de Tuluá, Valle, trabaja en el rescate de las semillas nativas

Por Marcha Patriótica

 

El Acuerdo Final de Paz entre el gobierno nacional y las FARC-EP está cada vez más cerca. Cuatro acuerdos parciales en materia agraria, participación política, víctimas y cultivos de uso ilícito, así como importantes avances en los puntos pendientes, como el blindaje de los acuerdos a través de su integración al bloque de constitucionalidad como Acuerdo Especial Humanitario, el programa de desminado y la desvinculación de los jóvenes menores de 15 años de las filas guerrilleras, nos dan suficientes razones para creer en ello.

 

Por tal motivo, el pasado domingo 12 de junio los dirigentes campesinos de la zona media y alta de Tuluá se dieron cita en el corregimiento de Venus para desarrollar La Jornada Municipal de Intercambio de Semillas Nativas “Por la paz con justicia social, sembremos nuestra zona de reserva campesina”, un espacio propuesto por la Coordinación Campesina del Valle del Cauca.

 

Momentos del encuentro campesino en el corregimiento de Venus en defensa de las semillas nativas. Foto: Marcha Patriótica.

 

El evento fue con el ánimo de recuperar las semillas nativas como elemento central de la resistencia territorial campesina, no sólo desde el aspecto simbólico de lo que implican las semillas sino sobre todo desde el aspecto material, y entorno al intercambio de las semillas generar así mismo un intercambio de conocimientos sobre el proceso de paz, los acuerdos alcanzados, los retos para las comunidades campesinas y la forma en que se hará frente a dichos retos.

 

La jornada que se enmarco en la campaña “Por la paz de la nación el campesinado le pone el corazón” y en la que participaron más de 60 dirigentes campesinos y campesinas de los corregimientos de Monteloro, Venus, Moralia, Piedritas, Quebradagrande, Tochecito y El Retiro, sirvió para conocer más a fondo los acuerdos parciales sobre reforma rural integral y de víctimas.

 

 

Además del intercambio de semillas el encuentro también tuvo como objetivo el intercambio de conocimientos en el tema de la paz con justicia social. Foto: Macha Patriótica.

 

Así mismo, se discutió la propuesta de la constitución de la zona de reserva campesina de Tuluá como mecanismo idóneo para que las comunidades participen autónomamente en la implementación y verificación de los acuerdos de paz, de modo que éstos sirvan efectivamente para erradicar las causas generadoras del conflicto. 

 

Como conclusión de esta importante jornada, se insistió en la necesidad de recuperar las semillas nativas como elemento central de la paz para las comunidades campesinas, junto a la tierra y el territorio, se ratificó el compromiso de los dirigentes comunales y de asociaciones campesinas de Tuluá para seguir trabajando por la constitución de la ZRC, y se reafirmó el respalda al proceso de paz de la Habana, reclamando el inicio efectivo de los diálogos con el ELN.

 

Turbo, Antioquia

Empresa viola derechos de los trabajadores con la complicidad del Ministerio de Trabajo y de sindicato patronal

Por: Camilo Raigozo.

 

La Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Fensuagro, denunció ante la opinión pública los atropellos, sabotajes y violaciones contra los derechos laborales y sindicales de los trabajadores afiliados al Sindicato de Trabajadores de la Agroindustria de Colombia, Sintracol, por parte de la empresa El Convite.

 

Según la denuncia los hechos vienen ocurriendo en la finca Guadalupe, ubicada en el municipio de Turbo, zona del Urabá antioqueño.

 

Luego de terminar las etapas de negociación conforme a la ley y de tratar de  llegar a acuerdos con la empresa, los trabajadores no consiguieron que los empresarios y sus representantes les ofrecieran soluciones al pliego de peticiones, por lo que los asalariados se vieron avocados a decretar la hora cero para el inicio de una huelga general, acatando las disposiciones del Código Sustantivo del Trabajo, CST.

 

Sin embargo la empresa, en contubernio con el sindicato patronal Sintrainagro y la complacencia de los funcionarios del Ministerio de Trabajo de Urabá, han saboteado, obstaculizado y violado este derecho constitucional, utilizando trabajadores que no son de esta finca.

 

Con la perversa estrategia los empresarios obstruyen el desarrollo de la huelga y provocan una confrontación entre los obreros huelguistas y los trabajadores que la  empresa y Sintrainagro usan para tal fin al vincularlos de forma fraudulenta.

 

Desde la negociación preliminar la empresa ha venido creando desventajas para los asalariados con el fin de debilitarlos en la negociación colectiva y la huelga. Cuando Sintracol presentó el pliego de peticiones la finca contaba con 58 trabajadores, de los cuales 33 eran afiliados suyos.

 

En el transcurso de las conversaciones y en el momento de la votación por la huelga o por el tribunal de arbitramento, la empresa había vinculado cerca de 10 trabajadores para crear la mayoría necesaria e inclinar la balanza a su favor.

 

Una vez los trabajadores votaron la huelga, la empresa decidió como estrategia sacar a vacaciones a  15 de ellos y contrató más trabajadores afiliados a Sintrainagro, saboteando así  la huelga que necesitan los trabajadores afiliados a Sintracol para conquistar sus derechos. 

 

“Hacemos un llamado a todas las organizaciones hermanas a nivel nacional e internacional para brindar toda la solidaridad a estos compañeros, a solicitar a la ministra del Trabajo,  doctora Clara López Obregón, el cumplimiento constitucional de proteger los derechos de los trabajadores y de  la organización Sindical”, finaliza la denuncia.

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